Matthieu Blazy acaba de conseguir algo que ningún director creativo de Chanel había logrado desde la muerte de Karl Lagerfeld: agotar una colección en cuestión de días. Blazy se incorporó a la maison en febrero de 2025 — el primer nombre ajeno a Chanel en asumir su dirección creativa desde el propio Lagerfeld. Su colección debut se agotó en pocos días, en París, Nueva York y Milán a la vez.
Lagerfeld dirigió Chanel durante 36 años. Su sucesora, Virginie Viard, aguantó cinco, siempre bajo su sombra, y dejó el cargo en 2024 — el mismo año en que Chanel cerró su peor ejercicio en más de una década: la facturación cayó un 4,3%, el beneficio operativo un 30%. Ese es el terreno sobre el que Blazy ha construido su debut.
El verdadero relevo nunca fue de un director creativo a otro. Fue de una economía del lujo construida sobre volumen a otra construida sobre deseo.
Chanel cerró 2025 con la facturación al alza un 2% y el beneficio operativo un 5%. Cifras modestas, pero conviene leerlas junto a los datos del sector: Bain & Altagamma calculan 340 millones de consumidores de lujo activos en 2025, frente a los 400 millones de hace tres años. La captación de nuevos clientes cayó un 5% en un solo año.
Blazy no ha heredado el mercado de Lagerfeld. Ha heredado uno más pequeño y más exigente: compradores que piden emoción y oficio antes de sacar la tarjeta, no un nombre en el que ya confiaban de antemano.
Herencia creativa
36 años Lagerfeld, 5 Viard
Mercado de lujo
400M → 340M compradores
Resultado del debut
Agotado en días, tres ciudades
La sucesión en el lujo nunca trata solo de quién ocupa la silla. Trata de si esa persona entiende quién sigue comprando.
¿Basta el talento creativo para revertir una base de clientes que se reduce? ¿O Blazy es, simplemente, la persona adecuada en el momento estructural adecuado?
Publicado originalmente como análisis en LinkedIn ↗ por Mabel Gago.